Sólo por hoy
3 de Agosto, 2010
Sección: Devocionales
Sólo por hoy trataré de vivir exclusivamente el día, querer resolver el problema de mi vida de una vez.
Sólo por hoy tendré el máximo cuidado de mi aspecto, seré cortés en mis maneras, no criticaré a nadie y no pretenderé mejorar o disciplinar a nadie,sino a mí mismo(a).
Sólo por hoy seré feliz con la certeza de que he sido creado(a) para la felicidad, no sólo en el otro mundo, sino también en éste.
Sólo por hoy me adaptaré a las circunstancias sin pretender que las circunstancias se adapten a mis deseos.
Sólo por hoy dedicaré diez minutos de mi tiempo a una buena lectura, recordando que así como el alimento es necesario para la vida del cuerpo, la buena lectura lo es para la salud del alma.
Sólo por hoy haré una buena acción y no lo diré a nadie.
Sólo por hoy creeré firmemente, aunque las circunstancia me indiquen lo contrario, que la paternal providencia de Dios se ocupa de mí como si nadie más existiera en el mundo.
Sólo por hoy no tendré temores. De manera particular no tendré miedo a gozar de lo bello y a dejarme conquistar por la bondad. Puedo hacer bien durante doce horas lo que me abrumaría pensar que tengo que hacer durante toda la vida.
No te dejes vencer por la tristeza ni abatir por tu propia culpa; la alegría de corazón es vida en el hombre y el gozo alarga sus años.
Consuélate, recobra el ánimo, aleja de ti la pena, porque a muchos ha matado la tristeza y no se gana nada con la pena. Los celos y la cólera acortan los años, las preocupaciones aviejan antes de tiempo, el corazón alegre es gran festín que hace provecho al que lo come.
PS. GLENDY LUQUE
GUAYAQUIL-ECUADOR
¿Por qué piensas en renunciar?
17 de Junio, 2010
Sección: Devocionales
Era el privilegio que siempre habías añorado. Sabías que habías nacido para ello. Te propusiste cada día orar para un día estar allí. Nadie mejor que Dios sabía que era tu gran anhelo, era tu deseo estar sirviendo en esa área. Se lo dijiste muchas veces y luchaste por alcanzarlo y ahora lo tienes.
Pero… ¿Por qué ahora quieres renunciar?. ¿Por los comentarios de los demás?. Porque… ¿ hay alguien que no quiere que cumplas el propósito para el cual Dios te llamo?, Porque…¿no te sientes digno de ello, no te sientes capaz?. ¿Por qué?. No lo puedo creer, estás a punto de tomar una decisión que no quieres tomar, y si pudieras volver a esa época en donde anhelabas ese privilegio ni de broma se hubiera asomado ese pensamiento que en este momento anda rondando tu mente. Vos no naciste para renunciar, sino para conquistar y avanzar. No puede ser posible que hoy estés pensando en dar un paso atrás. Vos sabes muy bien que no es lo correcto, es más, esa inseguridad y ese sentimiento de incomodidad que hay en tu corazón para tomar esa decisión son la confirmación de que no es lo mejor para tu vida. ¡Vamos! No renuncies, no eches a la borda algo que con tanto esfuerzo y dedicación lograste. No entregues lo que un día Dios te entrego a vos, porque una cosa debes saber y es que ese privilegio no fue dado por un hombre, ese privilegio te lo dió Dios.
Vos debés comprender que no le sirves al hombre sino a Dios. Que todo lo que haces es para el Señor y por eso debes seguir realizando lo que un día Dios te encomendó.
Colosenses 3: 23 y 24 dice: “Y todo lo que hagáis, hacedlo de corazón, como para el Señor y no para los hombres; sabiendo que del Señor recibiréis la recompensa de la herencia, porque a Cristo el Señor servís”.
Por favor no renuncies. Sigue desarrollando el talento que Dios te otorgó. Siempre habrá comentarios negativos, personas que estén en contra de lo que quieres hacer para Dios. Pero tu mirada y tus oídos no deben estár en ellos, sino en el Señor que te dice en esta hora: NO RENUNCIES, SIGUE ADELANTE, YO ESTOY CONTIGO. Un abrazo y no olvides que toda la fuerza está dentro tuyo.
Jonathan Meneses de Red Revoluzion
No menospreciar
23 de Mayo, 2010
Sección: Devocionales
Proverbios 11:12
El que carece de entendimiento menosprecia a su prójimo; mas el hombre prudente calla.
No sé si a la persona que está leyendo le sucedió, pero a mí muchas veces me tocó sentir el menosprecio de otra gente; por otra forma de pensar, envidia oculta, por cosas del pasado… Es horrible sentirse menospreciado y recibir ofensas. Esas cosas tienden a querer hacernos sentir mal y deprimirnos.
Yo creo firmemente en que cada persona tiene un potencial a explotar, con y sin necesidad de preparación alguna (aunque siempre es muy bueno estudiar y prepararse). Y en el caso de que no se pueda descubrir el potencial que tiene el prójimo, sería mejor callar que hablar de más y ofender o quitarle valor a alguien (Proverbios 10:19).
He visto como muchos hermanos desprecian a gente porque estudia en ciertos lugares de “bajo nivel”, tuvo un pasado turbio, tiene problemas económicos, se cambió de iglesias muchas veces (problema aparte), no tiene estudios universitarios o ni siquiera secundarios, no terminó la preparación del instituto bíblico, etc. Es penoso ver como la envidia, el desacuerdo, la discriminación, el amor al poder, etc., actúan en el pueblo de Dios, y lo vemos en todo ese tipo de menosprecios.
Como cuerpo nadie puede ser menospreciado, nadie. Es importante que cada persona pueda encontrar su/s motivos específico/s de estadía en la tierra y recibir el apoyo que se merece.
Tengo el orgullo de conocer hermanos de ya mucha edad, que edificaron iglesias y fueron todo un sueño cumplido haberlas construido y verlas vivas con un pastor encargado, viendo la obra de Dios en esos lugares. Sé también de gente que estuvo años preparándose por alcanzar un pueblo indígena para Cristo, aprendiendo como hablar con ellos y como darles ayuda.
Estas son y fueron personas que hicieron un trabajo menospreciado por mucha gente que carecía de entendimiento para ver el propósito de Dios en los demás.
En estos tiempos nos encerramos en nuestro mundo, pensamos que solo importa nuestra manera de vivir, nuestros sueños y objetivos. Pero no vemos que hay más allá de nuestros ombligos, de nuestros intereses y de nuestra limitada manera de pensar.
Primero: Sé inteligente, y no escuches a los que carecen de entendimiento y te hacen menos del valor que Dios te dio.
Segundo: Aprende a respetar el trabajo para Cristo que hacen los demás. Por otro lado, hay que recordar que todos tenemos el mismo objetivo de hacer la voluntad de Dios y ganar almas.
Sergio Gabriel
Escuchando la voz de Dios
16 de Mayo, 2010
Sección: Devocionales
1 Reyes 19: 1-13
“Acab dio a Jezabel la nueva de todo lo que Elías había hecho, y de cómo había matado a espada a todos los profetas. Entonces envió Jezabel a Elías un mensajero, diciendo: Así me hagan los dioses, y aun me añadan, si mañana a estas horas yo no he puesto tu persona como la de uno de ellos. Viendo, pues, el peligro, se levantó y se fue para salvar su vida, y vino a Beerseba, que está en Judá, y dejó allí a su criado. Y él se fue por el desierto un día de camino, y vino y se sentó debajo de un enebro; y deseando morirse, dijo: Basta ya, oh Jehová, quítame la vida, pues no soy yo mejor que mis padres. Y echándose debajo del enebro, se quedó dormido; y he aquí luego un ángel le tocó, y le dijo: Levántate, come. Entonces él miró, y he aquí a su cabecera una torta cocida sobre las ascuas, y una vasija de agua; y comió y bebió, y volvió a dormirse. Y volviendo el ángel de Jehová la segunda vez, lo tocó, diciendo: Levántate y come, porque largo camino te resta. Se levantó, pues, y comió y bebió; y fortalecido con aquella comida caminó cuarenta días y cuarenta noches hasta Horeb, el monte de Dios. Y allí se metió en una cueva, donde pasó la noche. Y vino a él palabra de Jehová, el cual le dijo: ¿Qué haces aquí, Elías? El respondió: He sentido un vivo celo por Jehová Dios de los ejércitos; porque los hijos de Israel han dejado tu pacto, han derribado tus altares, y han matado a espada a tus profetas; y sólo yo he quedado, y me buscan para quitarme la vida. Él le dijo: Sal fuera, y ponte en el monte delante de Jehová. Y he aquí Jehová que pasaba, y un grande y poderoso viento que rompía los montes, y quebraba las peñas delante de Jehová; pero Jehová no estaba en el viento. Y tras el viento un terremoto; pero Jehová no estaba en el terremoto. Y tras el terremoto un fuego; pero Jehová no estaba en el fuego. Y tras el fuego un silbo apacible y delicado. Y cuando lo oyó Elías, cubrió su rostro con su manto, y salió, y se puso a la puerta de la cueva. Y he aquí vino a él una voz, diciendo: ¿Qué haces aquí, Elías?”
Cuantas veces nos sentimos identificados por los personajes bíblicos, generalmente sus debilidades y dificultades se parecen, a pesar de miles de años de distancia, el hombre sigue siendo hombre, sintiendo y sufriendo las mismas cosas.
Este pasaje, que seguramente muchas veces habrán leído, es un ejemplo de esto. En el capítulo 18 se menciona que Elías se enfrenta a 450 sacerdotes de Baal y los reta para que se decida quién es Dios sobre Israel. Todos conocemos la historia, Dios se manifiesta y Elías mata a los 450 sacerdotes en una de las victorias más grandes de toda su vida. Sin embargo, luego de esta victoria grandiosa y manifestación poderosa de Dios, donde Elías debe haber pensado ¡listo! ¡Se terminó!, llega un mensajero y le dice que la reina Jezabel busca matarlo. Podríamos pensar que con su nivel de adrenalina y la manifestación espiritual, Elías tendría que haber dicho “aquí la espero, podrán venir ejércitos que el Señor me defenderá”. No obstante, vemos que el profeta, teme y huye más de 500 kilómetros por el temor que una reina provocaba en él.
Lo interesante en estos pasajes es ver que Dios en vez de reprochar la falta de fe de Elías, y en vez de confrontarlo, lo instruye con amor. ¡¡Dios le prepara un desayuno a Elías 2 veces!! ¡Qué muestra de amor de Dios hacia el profeta!, pero no queda allí: Dios le habla a Elías en el verso 9 y le pregunta “¿qué estás haciendo ahí?”. Dios sabía que estaba haciendo ahí, pero quería que Elías reflexionara; y el profeta contesta parafraseado por mí: “Señor, te amo más que todo pero todo Israel se olvido de ti, de tu pacto y de tus mandamientos, y yo soy el único que sigo en pie pero también a mi quieren matarme”. Y lo que viene a continuación es una de las muestras más grandes de Dios en todo el Antiguo testamento; Dios le muestra a Elías quien es Dios y como actúa.
Elías esperaba que luego de esa manifestación en el monte Carmelo, Dios destruyera a todos sus enemigos y todo concluiría, pero ve que la reina Jezabel sigue siendo poderosa y no tiene temor de Dios. Elías está confundido y temeroso, sabe quién es Dios pero no entiende porque no destruye a Jezabel y a Acab y termina con toda esa maldad. Dios en este pasaje le muestra a Elías que él es poderoso tanto como un viento recio, como un terremoto y un fuego que lo consume todo, pero que Dios está en un suave murmullo. Elías entendió lo que Dios quería explicarle. Cuántas veces esperamos que Dios actúe y obre maravillosamente a la forma de ver nuestra; queremos que señales poderosas se nos presenten delante de nosotros, y aún no entendemos que Dios no trabaja de esa manera; Él espera una completa dependencia de nosotros.
Cuántas veces nos pasó que queremos escuchar un murmullo o alguien que habla muy bajo en medio de muchas distracciones. La única forma de hacerlo es prestando mucha atención, desestimar a las demás cosas hasta anularlas, y aún así requiere una constante decisión de no distraernos y seguir escuchando. Y Dios espera que le sigamos de esa manera, constantemente poniendo nuestros oídos y nuestra voluntad para escuchar su voz. Cuando Abram sale de Ur, de su parentela, de toda su familia, si alguien le preguntaba a donde se dirigía, Abram hubiera dicho, no lo sé, Dios me va a ir mostrando el camino.
Dios quiere que dependamos de Él a cada momento, a cada instante. Dios podría haber destruido a Acab y a Jezabel, Dios podría actuar maravillosamente en cada una de tus situaciones, sin embargo, Dios está en el murmullo apacible, en lo imperceptible, porque mas allá de ser un solucionador de problemas, Él desea amarte y tener una relación con vos, fundada en la dependencia y la cotidianidad.
Fabri Caroprese
Lo que hay por delante
4 de Mayo, 2010
Sección: Devocionales
Proverbios 4:25-27
“Tus ojos miren lo recto, y diríjanse tus párpados hacia lo que tienes delante. Examina la senda de tus pies, y todos tus caminos sean rectos. No te desvíes a la derecha ni a la izquierda; aparta tu pie del mal”.
¡El Señor tiene planes para lo que hay por delante! Un cartelito que tengo pegado en mi heladera dice: “Jeremías 29:11: Porque yo sé muy bien los planes que tengo para ustedes. Planes de bienestar y no para su mal, para darles un futuro y una esperanza. Yo el Señor lo afirmo”.
En momentos de angustia, cuando vemos que los que hacen lo malo les va bien, cuando parecen ser todos problemas y ninguna solución. Ese es el momento ideal para que tus párpados se dirijan a lo que Dios tiene preparado para tu vida. Él tiene algo muy bueno, hay algo grande por delante; y quizás el momento malo que puedas pasar no te quiere dejar abrir tus ojos y te quiera hacer tambalear, rendirte, desviarte a la derecha o a la izquierda….
Dice en el evangelio de Juan: “En el mundo tendréis aflicción; pero confiad, yo he vencido al mundo”. (Juan 16:33)
Sergio Gabriel
Debajo de sus alas
30 de Abril, 2010
Sección: Devocionales
SALMOS 91: 4 “Con sus plumas te cubrirá, y debajo de sus alas estarás seguro. Escudo y adarga es su verdad”. ( RV 1960)
Siempre pensé que no podría ser nómade, hasta que por gracia de Dios, en un año he tenido que vivir en tres casas diferentes. En las dos primeras compartiendo el lugar con sus propietarios, y en la última viviendo solos con mi familia. Ustedes se preguntarán, ¿qué importancia tiene esto? Establecerme en una casa y vivir varios años en ella, prepararla para que mi familia se sintiera bien y a gusto, para mí era sinónimo de seguridad. Tener una congregación donde establecerme y servir al Señor en ella también era sinónimo de seguridad. Que mis hijos no tuvieran que estar cambiando de colegio, de amigos, de ciudad, eso me daba satisfacción y seguridad. Pero en este último año, todo fue diferente; al principio me impactó; sacudió toda mi estructura de seguridad. Hasta que en diálogo con el Señor, Él me mostró que podía descartar todo lo anterior y seguir viviendo segura. Hoy puedo decir, no sé lo que viene pero quiero seguir adelante, porque Él está conmigo.
Me imagino al Señor extendiendo su presencia sobre mi vida como alas con suaves plumas, que no lastiman ni dejan ningún detalle al descubierto. Ya no me lastima no tener una casa por mucho tiempo, ni que mis hijos tengan que cambiar de colegio, pero sí me lastimaría no sentir su presencia protectora sobre mi vida. Todavía no sé lo que viene, hay muchas preguntas sin respuestas, pero todos crecemos bajo su presencia protectora. Si Él dice que me cubre con sus alas, ¿qué mejor refugio para vivir? Si Él dice que debajo de ellas estoy seguro, tengo un hogar por la eternidad.
Dios les bendiga.
Gloria.
Cuidando tu mente
29 de Abril, 2010
Sección: Devocionales
PROVERBIOS 4: 23
La versión Dios habla hoy, dice: *Cuida tu mente más que nada en este mundo, porque ella es fuente de vida*
Hay un trabajo diario que tenemos que realizar, un esfuerzo diario al que el Señor nos está llamando a través de su PALABRA: Cuida, guarda, protege, filtra lo que llega a tu mente.
Dios está dispuesto a llenarnos de su gracia, fortaleza y poder, pero esto no es posible si nosotros no trabajamos y hacemos efectiva la Palabra de Dios en nuestras vidas. A veces nos preguntamos: ¿Por qué Dios no obra más en mí? La respuesta es: Dios ya obró; ME SALVÓ, ME LIBRÓ DE PECADOS, ME DIO UNA NUEVA VIDA.
¿Es esto nuevo en nuestro lenguaje? ¿En nuestro conocimiento? ¿En nuestra vida diaria? El hecho de que Dios ya obró no quita nuestra responsabilidad en el proceso de nuestra vida Cristiana, requiere un esfuerzo: CUIDA TU MENTE, otra versión dice, GUARDA TU CORAZÓN. Cada uno de nosotros determinamos lo que hay en nuestro Corazón, lo que haremos o no, y por supuesto también determinamos cuán rápido ha de ser nuestro crecimiento espiritual. Si alimentamos solamente nuestra mente o Corazón, (como quieras llamarle) de lo que el mundo nos ofrece, va creciendo nuestro carácter terrenal, y debilitando el espiritual. Seguro que todos deseamos que esto no suceda, pero todo nos apura, hasta la vida de Iglesia, y descuidamos nuestra cita con Dios, y la mente se llena de frustración, de pensamientos llenos de enojo, de resentimientos, de cansancio, de perturbación… ( Haz tu propia lista)
Acaricia tu mente cada día con la Palabra de Dios, llénala de vida asistiendo a la cita con Él, alégrala con alabanzas al Rey, y sólo así será FUENTE DE VIDA.
Bendiciones.
Gloria
No perder la identidad.
28 de Abril, 2010
Sección: Devocionales
Mateo 4: 1-11
“Entonces Jesús fue llevado por el Espíritu al desierto, para ser tentado por el diablo. Y después de haber ayunado cuarenta días y cuarenta noches, tuvo hambre. Y vino a él el tentador, y le dijo: Si eres Hijo de Dios, di que estas piedras se conviertan en pan. El respondió y dijo: Escrito está: No sólo de pan vivirá el hombre, sino de toda palabra que sale de la boca de Dios. Entonces el diablo le llevó a la santa ciudad, y le puso sobre el pináculo del templo, y le dijo: Si eres Hijo de Dios, échate abajo; porque escrito está: A sus ángeles mandará acerca de ti, y, en sus manos te sostendrán, para que no tropieces con tu pie en piedra. Jesús le dijo: Escrito está también: No tentarás al Señor tu Dios. Otra vez le llevó el diablo a un monte muy alto, y le mostró todos los reinos del mundo y la gloria de ellos, y le dijo: Todo esto te daré, si postrado me adorares. Entonces Jesús le dijo: Vete, Satanás, porque escrito está: Al Señor tu Dios adorarás, y a él sólo servirás. El diablo entonces le dejó; y he aquí vinieron ángeles y le servían”.
Cuando me dispongo a servir al Señor, todo comienza a ir mal. ¿Has dicho esto alguna vez?
Jesús se había bautizado, vio los cielos abiertos, escuchó la voz de Dios diciendo que era su Hijo amado, vio al Espíritu Santo descender sobre Él en forma de paloma. ¿Qué más podía suceder? ¿Qué le agregaríamos nosotros a una experiencia así? Jesús le agregó ayuno y oración por cuarenta días y cuarenta noches, estaba por dar comienzo a su ministerio, su identidad ya había sido más que confirmada en su bautismo… pero vino el tentador y le dijo: “SI ERES HIJO DE DIOS”.
Satanás quiere destruir nuestra identidad, no solamente haciéndonos dudar a quien pertenecemos, sino también haciéndonos dudar si vale la pena mantener nuestros valores cristianos (en las respuestas de Jesús los encontramos). Si comenzamos a dudar va por lo siguiente: demuéstrame que eres un hijo de Dios (vs. 6,7), y por último, busca cambiar la dirección de a quien adoramos. (vs. 8,9)
¿Cuándo te dispones a servir al Señor algo comienza a andar mal? Resistid al Diablo y él huirá. (Santiago 4:7)
¿Cuándo quieres vivir en santidad las tentaciones son más fuertes? Acerquémonos pues con confianza al trono de nuestro Dios amoroso, para que el tenga misericordia de nosotros y en su bondad nos ayude en la hora de nuestra necesidad.. Hebreos 4:16 (versión “Dios habla hoy”).
Uno resistió: JESÚS!!! Y la SALVACIÓN llegó a nuestras vidas.
¿Qué hará el Señor contigo si aprendes a resistir al Diablo y hacerlo huir?
Después de tremenda lucha, Dios envió ángeles a que le sirvieran.
No siempre que las cosas comienzan a andar mal es porque te equivocaste, sino que estás ante una gran Victoria en tu identidad y crecimiento espiritual.
A DIOS SEA LA GLORIA!!!!!
Gloria
Promesas y desafíos
27 de Abril, 2010
Sección: Devocionales
Un par de días atrás me asombré al ver como la bella cantante americana de country, Taylor Swift, hace poco comenzó a darles una serie de desafíos a unos jóvenes fabricadores de remeras de insignias con el texto “A Hug From Taylor Swift” (Un Abrazo de Taylor Swift”). Estos chicos se esfuerzan con esmero por cumplir con los diferentes challenges (desafíos) que la artista les impone. Los retos pueden ir desde ayudar a una persona grande a cruzar la calle, comprar 13 donas en la avenida 13 y hasta volar con un avión para mostrar algo desde el cielo. Todo ese esfuerzo es quizás solo hecho para llegar a conocer o abrazar a la cantante… Ahora, vamos al pasaje que quería compartirles:
Hebreos 6:12 “… no os hagáis perezosos, sino imitadores de aquellos que por la fe y la paciencia heredan las promesas”.
Se dice que en la biblia hay más de 30 mil promesas de Dios para nuestras vidas. Cada una de esas promesas conlleva un desafío en el cual deberás tener fe y paciencia para sobrepasar obstáculos.
Imagina y piensa en la imitable fe y paciencia de Abraham. Tenía una promesa de abundancia y de multiplicación, tenía palabra de Dios de que iba a tener descendencia como la arena que está en la orilla del mar, pero había algunos obstáculos bastante llamativos, como que no tenía hijos y ni siquiera estaba en condiciones favorables de tener alguno. Abraham tuvo el desafío de creerle a Dios a pesar de todo; creyó, tuvo paciencia, y no fue avergonzado.
Si quieres heredar las promesas de Dios, debes responder al reto de tener paciencia y perseverar en la fe.
Termino citando algo que dice el evangelio sobre nuestra persistencia: “el que persevera hasta el fin, este será salvo” (Mateo 24:13).
…Ah, otra cosa más: Dios quiere regalarte un fuerte abrazo sin desafíos a cambio.
Bendiciones
Sergio Gabriel
Santos y fieles a Dios
23 de Abril, 2010
Sección: Devocionales
Levítico 20:7
“Santificaos, pues, y sed santos, porque yo Jehová soy vuestro Dios” (También: Levítico 11:44 y Levítico 19:2).
1 Pedro 1:16
“porque escrito está: Sed santos, porque yo soy santo”.
Apartarnos para Dios, alejarnos de la iniquidad, evitar pecar y no buscar el pecado, vivir en sumisión a la palabra de Dios, tener deseos piadosos en el corazón, perseverar en el evangelio, estar preparados para ver al Señor…
¿Soy más o menos santo que años atrás?
La santidad es un gran desafío que nos deja Dios como cristianos. Últimamente en muchas iglesias pareciera que se está dejando de predicar sobre esto, sin embargo, como hablábamos en devocionales anteriores, “Cristo quiere que seas más como Él”.
Si bien gracias a la sangre de Jesús conseguimos perdón de nuestros pecados y podemos ser santos delante de Dios, eso no quita que debemos resistir al diablo y huir de la tentación.
Dice la palabra en 1 Juan 1:9 que si confesamos nuestros pecados Él es fiel y justo para perdonarnos de nuestros pecados y limpiarnos de todo mal, pero por otro lado en el capítulo 2 dice (1 Juan 2:6):
“El que dice que está en Él, debe andar como Él anduvo”.
Si somos cristianos o seguidores de Cristo, debemos procurar constantemente andar como Él anduvo, en santidad.
1 Pedro 4:1-6
Puesto que Cristo ha padecido por nosotros en la carne, vosotros también armaos del mismo pensamiento; pues quien ha padecido en la carne, terminó con el pecado, para no vivir el tiempo que resta en la carne, conforme a las concupiscencias de los hombres, sino conforme a la voluntad de Dios.
Baste ya el tiempo pasado para haber hecho lo que agrada a los gentiles, andando en lascivias, concupiscencias, embriagueces, orgías, disipación y abominables idolatrías. A éstos les parece cosa extraña que vosotros no corráis con ellos en el mismo desenfreno de disolución, y os ultrajan; pero ellos darán cuenta al que está preparado para juzgar a los vivos y a los muertos. Porque por esto también ha sido predicado el evangelio a los muertos, para que sean juzgados en carne según los hombres, pero vivan en espíritu según Dios.
Busquemos juntos la santidad.
Sergio Gabriel



