Como mantener un espíritu combativo II
23 de septiembre, 2009
Tweet
Sección: El Mero Fondo
” Mas el pueblo que conoce a su Dios se esforzará y actuará” Daniel 11:32
Es muy probable que Satanás pueda utilizar la opinión o el consejo de los que no tienen fe para debilitarnos.
Uno de los ejemplos más claros del poder destructor de un consejo dado por alguien sin fe lo constituye el de aquellos 12 espías que Moisés envió a la tierra prometida. El consejo que dieron 10 de aquellos 12 espías asustó y desanimó de tal manera al pueblo de Dios que toda aquella generación del pueblo hebreo fracasó y murió en el desierto sin poder lograr su gran meta en la vida de entrar a poseer la tierra prometida.
Así que podemos escuchar a un anciano Caleb referirse a aquel incidente en Josué 14:7-8: “Yo tenía cuarenta años cuando Moisés me envió desde Cades Barnea a explorar esta tierra…Los que me habían acompañado asustaron a nuestra gente; en cambio, yo confié plenamente en mi Dios”.
Cuidado entonces con aquellos consejos que podemos recibir de personas que no tienen fe, y que de la precaución pasan el fino límite del temor. No son personas mal intencionadas; es muy probable que sean sincero en lo que expresan, pero pueden estar “sinceramente equivocados” y hacernos decaer en nuestras fuerzas.
¿Qué debemos hacer frente a tales palabras? Debemos rechazarlas, pero para ello primero debemos discernir si la persona que no está “aconsejando” es alguien con muy poca fe. ¿Y cómo hago para darme cuenta? Someta el consejo recibido a 4 pruebas:
1° prueba: sospeche si el consejo va en dirección contraria a lo que se sabe que es el plan de Dios para su vida
2° prueba: empiece a dudar si el consejo recibido tiene más en cuenta los factores humanos y materiales que a Dios mismo, su poder y amor
3° prueba: dude de aquella opinión recibida si está colmada de actitud y palabras de temor.
4° prueba: evalúe detenidamente aquel consejo que mayormente lo lleva a la inacción, a no obrar.
ORACIÓN: Amado Padre celestial, dame la gracia y la bendición de vivir rodeado e influenciado siempre por verdaderos valientes a causa de la fe en ti.
Juntos en tu presencia.
Pastor Guillermo Robert








