El camino del Perdón
2 de diciembre, 2009
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Los conflictos suelen comenzar por cuestiones sin importancia, algo que no hace realmente una diferencia.
Los conflictos interpersonales llevan al rencor, resentimiento, amargura u odio. Causan problemas y divisiones entre las personas, ya sea entre los integrantes de una familia, entre amigos, etc.
La amargura y el resentimiento traen consigo angustia y malos pensamientos en el día a día. La envidia y los celos pueden causar dolor, por eso la comprensión y la compasión es la clave para las relaciones interpersonales sanas.
Es importante aprender a identificar los síntomas del conflicto, entre ellos están, el orgullo, amargura, odio, críticas, engaño, mentiras, ira, rebelión. Cuando le abrimos la puerta a cualquiera de estos sentimientos, dejamos entrar el conflicto a nuestra vida. El conflicto trae destrucción, hace que las personas estén tristes, pierdan la paz y tranquilidad que había alcanzado alguna vez.
La ira y el rencor no sólo destruyen una relación, sino que además trae enfermedad al alma y el cuerpo. Recuperá la empatía y recorré el camino del perdón. De ese modo, podrás vivir con salud y plenitud.
Volver a confiar es creer en quienes te rodean, porque no todos te van a lastimar.
Es bueno, ser menos exigente con el otro, disculpar sus errores a tiempo y
aceptarlos como son y no como te gustaría que fueran.
Perdonar de corazón, es no poner condiciones cuando nos piden disculpas. Perdonar es un regalo y no un favor que en un futuro nos tengan que devolver.
Las personas que pueden perdonar pueden alcanzar la serenidad interior.
El perdón es la llave que abre las puertas de las relaciones sanas. Aprender a perdonar rápidamente es una clave para combatir los conflictos.
La Biblia dice que nos perdonemos unos a otros, así como el Señor nos perdona día a día. También nos dice que el amor es el vínculo perfecto entre las personas.
Hacé del perdón un estilo de vida. Eligiendo confiar en Dios y Él sanará tu corazón. Trayendo paz, alegría y una vida plena para disfrutar.
por Luciana Menossi
para BOOMKER.COM






