Boicot gay vuelve locos a feligreses de Michigan
La demanda fue iniciada por la iglesia evangélica de Michigan a un grupo de gays que boicotearon un culto
“Bash Back! y los gays y transexuales radicales no pueden ni van a ser intimidados”, dice la nota, “Algunos de nosotros nos encontramos entre la vida y la muerte cada día”.
Miembros activistas de la organización radical gay de Michigan ingresaron abruptamente a un culto de la iglesia evangélica de dicho estado, muchos de ellos ingresaron al edificio como incognitos y en medio de la reunión, esperando el momento adecuado elevaron sus voces y gritaron a una sus derechos con una pancarta que se desplego la cual llevaba como leyenda “Es bueno ser Gay” mientras algunas parejas se daban besos en medio de 700 personas; por tal motivo la iglesia en cuestión elevo una demanda al rosado grupo “cristiano”.
No es la primera vez que ocurre un evento de estas magnitudes, ya el año pasado en otoño habían ocurrido hechos similares, Mount Hope Church comenta: “Ha sucedido en Boston, ha sucedido en California, y ha sucedido en Seattle”; tiene “ambiciones claras de intimidar a todas las iglesias, así que esta iglesia ha dicho basta ya” y es por estas reiteradas interrupciones que la congregación que pertenece a la Unión de las asambleas de Dios, decidió actuar de manera legal contra los manifestantes, llevando la demanda a la corte judicial del distrito oeste, Grand Rapids.
Alliance Defense Found (AFD), es la agencia que sin deseos lucrativos representa a la iglesia en cuestión quienes denuncian a los militantes gays de la ciudad de chicago “Back Bash!” quienes se definen como un “grupo anarquista nacional” y que no solo ha amenazado a la iglesia que eleva la demanda sino que también han puesto en las mismas circunstancias bajo amenaza a otras; (AFD) No solo demanda a la organización sino que además eleva acusaciones concretas y directas sobre ciertos personajes claves que participaron directa o indirectamente en estas interrupciones desordenadas. La ADF ha insistido en que la ley federal de los Estados Unidos impone castigos a quien irrumpa a la fuerza o con amenazas en un culto religioso.
La demanda exige una orden judicial que impida futuras acciones del grupo, así como que se reparen los daños y se asuman los costes legales. Los abogados que defienden a la iglesia evangélica creen que hasta que el caso llegue definitivamente a los tribunales pasará aproximadamente un año.
Bash Back ha escogido esta iglesia no por azar, la agrupación activista gay acusa a la institución religiosa de “institucionalizar la transfobia y la homofobia” a través de actos “repulsivos”. Además expresaron un claro mensaje de que dicha iglesia evangélica trabaja en la represión de los gays.
Por lo pronto,Bash Back! se encuentra buscando apoyos económicos para afrontar el inminente juicio.
Por Diro
boomker.com – Argentina






