Bicentenario y Justicia
2 de julio, 2010
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Sección: Noticias Argentinas
La Biblia es la Palabra de Dios y como tal es palabra de libertad y de verdad. En esta nota afirmaremos una tercera convicción: la Biblia es la Palabra de Dios y como tal es palabra de justicia. Una vez más, no puede haber justicia si la verdad se ve mancillada por el engaño, el ocultamiento, las promesas falsas, los intereses mezquinos, la complicidad con la mentira, el enriquecimiento ilícito, en definitiva, la corrupción. En uno de los poemas más preciosos que hay en la Biblia sobre la Palabra de Dios, el poeta declara: “Señor, tú eres justo, y tus juicios son rectos. Justos son los estatutos que has ordenado, y muy dignos de confianza. … Tus promesas han superado muchas pruebas, por eso tu siervo las ama. … Tu justicia es siempre justa; tu ley es la verdad. … Tus estatutos son siempre justos” (Salmo 119.137-138, 140, 142, 144).
En estos versos vemos la relación que existe entre la Palabra de Dios, la verdad y la justicia. Es imposible el imperio de la justicia sin una vivencia profunda de la verdad. Bien decía José Ingenieros, el desatacado escritor y sociólogo argentino: “No teniendo valor para la verdad es imposible tenerlo para la justicia.” Por eso la verdad precede a la justicia en el plano de las realizaciones humanas. Y no hay otra verdad válida que no sea la verdad de Dios, la cual reveló en Jesucristo conforme está registrado en su Palabra, la Biblia. Los seres humanos podrán pretender ocultar sus errores y olvidar sus pecados; querrán frustrar el juicio de la historia y silenciar el clamor de quienes han visto sus derechos violados; pretenderán incluso resistirse al juicio de los hombres o lavar sus manos en el agua turbia de las justificaciones carnales; pero nadie podrá jamás pasar por alto el juicio del Dios justo cuya justicia es eterna y cuyos juicios registrados en la Biblia nadie puede torcer. Nadie puede coimear a Dios. No nos engañemos; Dios no puede ser burlado y todo lo que el ser humano siembra, eso también segará. Esto es lo que dice el apóstol Pablo en Gálatas 6.7: “No se engañen: de Dios nadie se burla. Cada uno cosecha lo que siembra.”
Una nación que abandona la Palabra de verdad y crea un estado de mentira y corrupción no puede esperar un orden de justicia. Un pueblo que no aprende de Dios y su Palabra no está en condiciones de transitar por las sendas de la justicia. Una de las promesas proféticas más extraordinarias de la Biblia en cuanto al Mesías es precisamente que Él “por medio de la verdad traerá justicia” (Isaías 42.3, RVR).
Es precisamente ésto lo que necesitamos hoy en Argentina. Es ésta la esperanza que el evangelio cristiano tiene para ofrecer al país frente al estado de incertidumbre que nos agobia. Decía el profeta Isaías hablando del Mesías: “He aquí mi siervo, yo lo sostendré; mi escogido, en quien mi alma tiene contentamiento; he puesto sobre él mi Espíritu; él traerá justicia a las naciones… por medio de la verdad traerá justicia” (Isaías 42.1-3, RVR).
Nota de Pablo A. Deiros









Hector - Lun 9 de ago, 2010 9:27hs
Es verdad la Palabra de Dios, y su Justicia siempre está, a pesar de qu muchas veces no la vemos, como anciamos, pero yo veo que estamos los cristianos dudosos a la hora de dar una palabra de parte de Dios obrando en justicia; pero yo confio que Dios en su inmensa y completa precencia inunda cada rincon de su precencia si somos atalayas de nuestra ciudad y repartimos bendición, así de esa manera veremos a Dios obrando con su justicia. Argentina es un país con injusticias, pero nosotros debemos lavantarnos y dar voces proféticas, y exaltando a nuestro dios, que es el único que puede cambiar las cosas. Nosé si esto tiene que ver con algo, pero es lo que dice mi mente,,,abrazo!!!