La familia:concepto y realidad
“Hablar de familia es hablar de células primarias de la sociedad.
Es hablar de las primeras relaciones, de los afectos. De la educación por naturaleza……es hablar de nosotros mismos “
El siguiente encabezado corresponde a una editorial de una prestigiosa revista de psicología, donde el tema es desarrollado desde una visión contemporánea y se adecua a los tiempos que nos toca vivir.
El concepto familia puede ser abordado desde distintos puntos de vista,
Ya sea histórico, jurídico, social, ya que la dimensión del concepto es sumamente amplia.
Hablar de familia es hablar de la base de la sociedad, de la trasmisión de valores, de la enseñanza de normas y preceptos que son hoy más necesarios que nunca de revalorizar, ya que vivimos en una sociedad cada día mas caótica y compleja en la que permanentemente se agregan realidades nuevas que nos crean situaciones de adaptación y que al no ser manejadas de manera correcta en el seno de una familia van ha repercutir en lo social. En este momento de crisis en los cuales nadie parece entender donde esta la salida a esta problemática de nuestros días que nos enfrenta a : la violencia escolar , tribus urbanas , drogadicción, anorexia , bulimia , alcoholismo y delincuencia entre los adolescentes y jóvenes , embarazos de adolescentes, actos de vandalismo, desocupación, deserción escolar , es necesario concientizar nos de la importancia de la familia que mas allá de un concepto legal , religioso o tradicional es una idea nacida en el corazón de Dios. 
La familia y el concepto de familia son indispensables en el niño para la construcción de una personalidad equilibrada y una salida hacia la sociedad medianamente exitosa. La función de la familia es contener y sostener, cuando venimos a este mundo somos un ser indefenso que sin los cuidados nutricios y afectivos de una madre, moriríamos, toda nuestra vida transcurre en aprendizajes que comienzan en el seno de una familia.
De un padre y una madre que cuidan de nuestras necesidades, que nos van delimitando nuestro espacio físico y emocional, que nos van dando un nombre, aun antes de nacer, que van proyectando, y significándonos como personas, depositando en nosotros expectativas, anhelos, que nos identifican como parte de una estructura familiar y nos ayudan a construir una identidad. La base de los aprendizajes básicos se da en el seno de una familia, usos sociales, valor de la vida humana, reglas básicas de la convivencia, y lo más importante, que deja huellas en cada uno de nosotros la capacidad de dar y recibir afecto. El aprendizaje de la socialización que luego es completada con la escolaridad, cuando el niño lleva a la practica el sentido de respeto, tolerancia, solidaridad, afecto, no solo a sus pares si no a la autoridad, representada en la figura del maestro, aprendizaje de normas y conductas que van ha ir acompañados siempre por la familia que es participante en los procesos y logros del niño, que le brindan seguridad de si mismo.
Ante una realidad tan compleja, de una sociedad angustiada y angustiante que nos toca día a día, podríamos pensar -: ¿Cuándo fue el momento en que comenzaron a fallar ciertos mecanismos que hasta hace algunos años era efectivos o al menos parecían serlo.
– ¿Qué originó la crisis de valores que nos toca vivir en estos tiempos?
Si hacemos un análisis de la realidad individual y colectiva, tratando de encontrar una respuesta a tales interrogantes, podríamos tal vez llegar a entender de un modo más exhaustivo, que nos pasa como sociedad buscando en las raíces mismas, en la célula principal y básica de todo estado y sociedad.
Salvador Minuchin, expresa: “La supervivencia de la especie así como la de la familia dependen de la acomodación y de la cooperación.
Una sociedad que no valora suficientemente esas capacidades es una sociedad en peligro y bien puede ser una sociedad peligrosa.”
Los problemas actuales de la familia están conectados con la crisis económica, depresión, problemas de comunicación, mayor nivel de estrés, por el hecho de vivir en una sociedad consumista, demandante de una estética perfeccionista, con permanentes cambios de roles parentales, problemas de violencia y agresión, intentos de suicidio. A esto hay que sumarle los argumentos de determinados sectores que definen como familia un modelo contrario al creado por Dios en Génesis 1vs 27 y 28: “Y creó Dios al hombre a su imagen, varón y hembra los creó, y los bendijo Dios y les dijo: Fructificad y multiplicaos, llenad la tierra y sojuzgadla.”
Vemos que el modelo tradicional de familia se encuentra cuestionado y que se levantan alternativas contrarias a las que Dios determino como correctas.
Como la iglesia de Cristo en la tierra nos corresponde:
- Revalidar la función de la familia en la sociedad.
- Reivindicar los principios bíblicos y la voluntad de Dios, con respecto al matrimonio, los hijos y la educación.
- Cuidar la institución familiar, restaurarla, sanarla que es en definitiva una de las funciones de la iglesia cristiana como cuerpo.
- Procuremos vivir de acuerdo a la voluntad de Nuestro Señor, que podemos encontrarla en Efesios 5 vs. 21 al 33 y capitulo 6 vs. 1- 9. Con dos mandatos principales “Andad como hijos de luz y Someteos los unos a los otros.”
Dios bendiga vuestras familias.
Nora Contreras.






